Los inviernos deben tener las suficientes horas de frio para hacer brotar las yemas, pero no bajar un umbral de frio ya que pueden causar la muerte de la planta.
La temperatura y la luz deben estar equilibradas para obtener frutos de calidad.
Los requerimientos específicos dependen de cada variedad, pero de manera general requieren suelos bien drenados y profundos.
La aplicación de enmiendas orgánicas del suelo es fundamental.
En general, se recomienda aplicar productos orgánicos estabilizados y desinfectados para reducir los posibles riesgos asociados al uso de materia orgánica cruda, como la inmovilización de nitrógeno, la liberación de compuestos fitotóxicos, la presencia de microorganismos patógenos, semillas de malezas, etc.
Además, las enmiendas orgánicas y los fertilizantes deben contener niveles de metales pesados por debajo de los límites máximos establecidos por la normativa vigente.


