El almendro pertenece a la familia de las Rosáceas. Dentro de los frutos secos ocupa el primer lugar de importancia en el mercado.
Es una especie muy rústica, por lo que sobrevive en condiciones muy complicadas. Es un frutal de zonas cálidas, por lo que resulta poco tolerante al frío, requiere escasas horas-frío (200-400) y es muy tolerante a la sequía.
Es muy sensible a la asfixia radicular y a los ataques de diversos hongos de suelo.
Tolera pH muy amplios de entre 5-5 a 8.4.
La aplicación de enmiendas orgánicas al suelo, es un aspecto de crucial importancia.
En general, es recomendable aplicar productos orgánicos estabilizados e higienizados, con la finalidad de reducir los posibles riesgos derivados de la aplicación de las materias orgánicas crudas, como la inmovilización del nitrógeno, la liberación de compuestos fitotóxicos, la presencia de microorganismos patógenos, semillas de malas hierbas, etc. Asimismo, las enmiendas y los abonos orgánicos deben presentar unos contenidos de metales pesados inferiores a los máximos admisibles por las normativas vigentes.